27 de diciembre de 2013

LUNA


Mi voz parece una sombra grotesca de lo que antes era. Un grito desgarrado en el vacío, que rasga la noche como un afilado cuchillo. Cortando el manto de estrellas y partiendo la luna en dos oscuras mitades. Las estrellas caen sobre mi pelo y mis pestañas. Tiñéndolas de luz y muerte. Me arrodillo y recojo la luna, la acuno entre mis brazos, intentando darle vida de nuevo.

La luz que iluminaba los sueños inocentes de los niños y las noches de amor de los ya no son tan niños. Ya no está, no existe, muerta para siempre. Ya no será más creciente, ni luna llena. Ya no será nada. Una sombra decorando un cielo extinto de vida.


3 comentarios:

  1. Simplemente genial, increíble como en unas pocas líneas puedes expresar tanto a la vez. Enhorabuena, un precioso relato.

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  2. Me encanta, escribís muy lindo. El blog está precioso, te sigo desde ya.
    ¡Saludos!

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  3. Gracias a Jaz y a Patri. Me anima a seguir escribiendo comentarios como los vuestros.

    Un beso y feliz año.

    Sara

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